
Luisa fue encontrada en un embalse, medio muerta. No sabemos si se cayó accidentalmente o si la tiraron de forma voluntaria y cruel para deshacer de ella.
La sacamos de la prisión donde la llevaron y ahora está en un refugio.
Ha progresado mucho pero sigue siendo timida con los desconocidos y le dá miedo la ciudad a la que no está acostumbrada.
Tiene apenas un año, y es un trocito de pan, se merece un hogar.