
Tras ser abandonada por sus “amos”, Negri estuvo vagabundeando unos días por un descampado. Triste y asustada corría en dirección contraria a los coches, huía de las luces que le enfocaban, de cada ruido… buscando sin suerte el camino de vuelta a casa.
Ahora Negri está en acogida y se ha convertido en una perrita juguetona y agradecida.
Necesita pronto una familia que le de cariño y la cuide como se merece, y así evitar que tenga que estar enjaulada en la Protectora hasta encontrar una casita.
Tiene 18 meses y esta pendiente de esterilizar. Es de tamaño mediano.